Sinceramente, fue una de esas cosas que se hacen sin pensar. Y no es que no me lo pensara, es que no lo pensé lo suficiente. Supongo que las cosas pasan por algo, que quien te quiere te busca, o que a veces los silencios valen más que las palabras. Pero no me convence, no me convence nada. Y ya va siendo hora de darme cuenta de que no necesito que me convenza, solo necesito saber decir adiós.
Suena….