Creo que el dejar tu bienestar, salud mental y estado de ánimo en manos de una persona es de las cosas menos sensatas que podemos hacer en la vida, pero ¿Y qué hay de dejar todo eso en manos del destino? Eso que queremos que nos pase pero de lo que no tenemos ninguna certeza de que puede pasar. Ya ni el tiempo es de fiar.